25/03/2026
Con la Asociación Comunitaria de Mujeres Piangüeras, avanza la política de la piangua en Colombia
Bogotá, D. C., marzo de 2026 (@MinAgricultura, @UPRAColombia, @juanpasandovalc). En el territorio del Consejo Comunitario de las Comunidades Negras de La Plata, en Bahía Málaga, Buenaventura, el equipo técnico de la Unidad de Planificación Rural Agropecuaria (UPRA) hizo la ruta de la piangua con el fin de avanzar en la identificación de las condiciones biológicas, físicas, sociales y económicas que rodean a este molusco. Los conocimientos que allí se tejieron le servirán al Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural (MinAgricultura) para tomar decisiones sobre un recurso que ha garantizado el alimento de las familias negras del Pacífico colombiano por más de tres siglos.
Lucy Mosquera, piangüera desde los 8 años de edad, en el Consejo Comunitario de las Comunidades Negras de La Plata, Bahía Málaga, durante la jornada de recolección de piangua en la que participó el equipo técnico de la UPRA, destacó que, para una zonificación exitosa hay que conocer quiénes recolectan este molusco y cómo: “Aquí estamos organizadas con la asociación de mujeres piangüeras desde el año 2019 con el fin de construir estrategias que nos permitan trabajar la piangua y cuidar el territorio. Ahora estamos en quiebra, que es cuando la marea está baja, y tenemos el acuerdo de no piangear; pero, como estamos en un estero, en un manglar alto, podemos hacer esta actividad”.

La piangua suele recolectarse en canastos tejidos.
El cuidado de los manglares viene creciendo en el Consejo Comunitario desde que la piangua se ha disminuido por la sobreexplotación con fines comerciales. Nelly Díaz, una de las piangüeras más experimentadas, recordó: “en el año 2003, 2004, una piangüera profesional se sacaba 60, 70, 80 docenas diarias; yo llegué a sacar hasta 150. En esa época, no estaba tan explotada la piangua. Hoy en día, máximo nos sacamos 30 docenas. Hoy le tenemos dolor al territorio y, por eso, lo cuidamos; por eso, dejamos descansar el manglar”.
El descanso del manglar es una técnica que permite turnar el piangüeo en los distintos manglares que tiene el territorio. En Bahía Málaga, las mujeres de las cuatro comunidades del Consejo Comunitario se pusieron de acuerdo para colocar carteles en los manglares Corozal, Luisico, Largo y Sierpe. Estos avisos anuncian cuando un manglar acaba de ser piangüeado. Así, luego de que las mujeres salen del manglar, durante dos meses, queda prohibido recolectar la piangua en ese territorio: “Las mujeres estamos orgullosas de haber implementado esa idea de trabajo porque nos sirve y nos servirá para las nuevas generaciones que vienen creciendo”, añadió Díaz.

Nelly Díaz, piangüera.
En efecto, el relevo generacional es una de las tareas más importantes para las mujeres piangüeras. Popularmente se conoce que este oficio es realizado por las mujeres; pero, a la hora de transmitir su conocimiento, las piangüeras enseñan tanto a niñas como a niños. Rosa Angulo, nacida en López de Micay (Cauca), desde hace 11 años piangüea junto a sus dos hijos: “Hay que irles inculcando que esto se tiene que cuidar, que se saca la piangua grande y se deja la pequeña; ellos entienden poco a poco. La piangua es el sustento de la familia. La pandemia no nos afectó tanto porque teníamos piangua, pescado y pancoger”.
Para ese control del tamaño de la piangua, las mujeres utilizan el piangüímetro, un instrumento de medición que indica el tamaño del molusco y que advierte si la piangua tiene más de cinco centímetros de altura. Si las pianguas tienen un tamaño menor a cinco centímetros, deben quedarse en el manglar. Asimismo, las piangüeras realizan parcelas, una técnica que consiste en delimitar, durante un mes, cuadrantes de 2x2 metros, con el objetivo de verificar luego de una recolección total de las pianguas el comportamiento de ese espacio. Estos acuerdos colectivos de monitoreo ambiental han permitido un equilibrio en los manglares, uno de los ecosistemas más vulnerables frente al ser humano.

La franja roja del piangüímetro indica que la piangua todavía no puede sacarse del manglar
Tejiendo conocimientos
Con la participación de la Asociación Comunitaria de Mujeres Piangüeras de Bahía Málaga en la zonificación realizada por la UPRA y en la posterior toma de decisiones sobre la piangua en el MinAgricultura, el Gobierno Nacional conoce un territorio habitado por las mujeres piangüeras desde hace generaciones. Con esta cooperación técnica en Buenaventura, el equipo técnico de la UPRA logró, además, de identificar condiciones biofísicas que rodean a la piangua, algunos acuerdos que tienen las comunidades alrededor de ella para conservarla. Saúl Valencia, representante legal del Consejo Comunitario, resaltó, en ese sentido, que: “las mujeres tienen un ejercicio de gobernanza comprometido dentro y fuera del territorio; ellas adelantan un trabajo de incidencia, incluso, en el Congreso de la República, y todo eso es liderado por la asociación de mujeres piangüeras”.
Al respecto, Juan Pablo Sandoval, director general de la UPRA, sostuvo que: “el trabajo realizado en el litoral Pacífico lo hacemos en estrecha relación con las piangüeras porque buscamos una zonificación que reconozca sus conocimientos ancestrales; conocimientos que no tenemos y que nos servirán, a las instituciones y al sector agrícola, para adelantar cualquier intervención. Por otro lado, los mapas que realizaremos desde Bogotá deben servirle a las piangüeras para que sigan cuidando los manglares y les permitan transmitir sus costumbres. Tenemos un compromiso para que la zonificación que se construya en su territorio sea apropiada por quienes allí viven”.
Soberanía alimentaria
La piangua es vital para la soberanía alimentaria del Pacífico colombiano. Como lo explicó Rosa Angulo, el piangüeo es una práctica artesanal y ancestral que ha garantizado la dieta de las comunidades negras, incluso durante épocas difíciles como la que vivieron durante la pandemia del Covid-19. Aunque todavía la piangua enfrenta desafíos por la sobreexplotación, este molusco continúa siendo un alimento fundamental para las comunidades costeras; pues tiene una diversidad de recetas: se prepara en ceviches, guisos, empanadas, tamales, entre muchas otras presentaciones. Hay que destacar que la piangua es rica en proteínas, hierro y zinc.

Preparación de la piangua para cocinarla.
Con el trabajo de zonificación de la piangua, las comunidades negras del Pacífico colombiano, junto a la UPRA, fortalecen una cooperación técnica territorial alrededor de los manglares, contando con el protagonismo de las mujeres que, en el cuidado del molusco, así como en la recolección, alistamiento, preparación y comercialización, han sido las responsables durante más de tres siglos.