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UPRA presentó Estudios Técnicos de Mercado de Tierras y Evaluación de Tierras en Ibagué.

Planificación Tolima

En desarrollo de la política agraria y de tierras y en el marco del Contrato Plan Sur del Tolima que actualmente adelanta el Gobierno nacional, se presentaron los resultados de la aplicación: "Metodología de evaluación de tierras con fines agropecuarios a nivel nacional y su aplicación en el sur del Departamento del Tolima" y "Mercado de Tierras Rurales Productivas en Colombia, validación regional departamento del Tolima".

La UPRA como entidad adscrita al Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, MADR, encargada de orientar la formulación de políticas de gestión del territorio para usos agropecuarios, y la Universidad Nacional de Colombia, desarrollan desde el año 2.013 estos dos importantes proyectos enfocados a: por un lado, pasar de un estado de inequidad e informalidad en la distribución de la propiedad, en el caso de la caracterización del mercado de tierras rurales, hacia un estado de equidad en la distribución y formalidad de la tenencia. De otro lado, el proyecto de creación de una metodología de evaluación de tierras, busca alcanzar un uso eficiente del suelo rural.

Conocer las características del Mercado de Tierras en Colombia comienza por conocer si existe o no un Mercado de Tierras. Este es uno de los interrogantes que plantea el estudio que realizó la UPRA junto con la UN. Hablar de Mercado de Tierras significa hablar de oferta y demanda y el las variables que inciden y las dinámicas, aspectos que considera el estudio además de describir un marco jurídico, la institucionalidad en la que se desarrolla el mercado, y otros factores conexos que inciden en su dinámica.

Tolima fue uno de los departamentos piloto que conoció el proyecto y permitió extraer información importante para esta caracterización general, que consideró 5 aspectos: definiciones de los mercados de tierra y de arrendamiento; vocación, uso y conflictos de tierras rurales; tamaño, tenencia y distribución; estado catastral, concentración y acaparamiento. Los primeros resultados dan la base para profundizar en los análisis y caracterización, así como en la formulación de lineamientos que orienten la regularización del mercado de tierras rurales en el país y en las regiones, teniendo en cuenta las particularidades de cada una de ellas.

El segundo estudio que se presentó en la ciudad de Ibagué es la metodología de evaluación de tierras como un instrumento que permitirá integrar de forma armónica la vocación de los suelos y su aptitud de uso como respuesta a una problemática concreta: en la mayor parte del territorio nacional, los usos y actividades agropecuarias se realiza sin una planificación apropiada, sin considerar las potencialidades ni los limitantes existentes en lo referente a los suelos, el relieve, el clima, las características ambientales, sociales y económicas, lo cual resulta en incompatibilidad entre la forma como se utilizan las tierras y su aptitud de uso. Como consecuencia del establecimiento de usos en áreas no apropiadas se presenta baja productividad, se generan de procesos de degradación de las tierras y otros problemas ambientales y en consecuencia se afecta la sostenibilidad y competitividad de los sistemas productivos.

Para validar la metodología desarrollada se realizaron dos aplicaciones en el norte del departamento del Cauca en una extensión de 356.101 hectáreas y en el sur del departamento del Tolima cubriendo 1'055.995 hectáreas. Con base en criterios biofísicos en el Cauca se encontró que 129.895 hectáreas presentaron algún grado de aptitud para café, 73.500 para caña panelera, 45.422 para cítricos, 89.100 para mango, 43.456 para piña, 41.286 para arroz, 138.229 para frijol, 57.068 para yuca y 67.000 para pastos mejorados. Igualmente se encontraron 97.580 hectáreas correspondientes a zonas de manejo especial como reservas, parques nacionales naturales y otras áreas. En el sur del Tolima se estudiaron 1'055.995 hectáreas de las cuales 391.602 hectáreas correspondientes a zonas de manejo especial, 9.148 presentaron aptitud para plátano, 16.218 para aguacate, 20.509 para arroz, 40.000 para cacao, 5.000 para café, 16.000 para  caña, 4.000 para caucho, 36.189 para fríjol, 54.000 para guanábana, 117.000 para maíz y 90.000 para pastos guinea y brachiaria. Se debe tener en cuenta que adicionalmente a las áreas mencionadas existen otras que son parcialmente aptas y que por la escala del estudio se reportaron como clases mixtas aptas/no aptas.

 

La metodología de evaluación de tierras se puede adaptar a las diversas regiones, tipos de uso y características socioeconómicas de país; incorpora avances que existen en el tema a nivel nacional e internacional, como los conceptos propuestos por la FAO para este tipo de estudio, y servirá de base para la planificación del uso agropecuario de las tierras, la formulación de planes territoriales en lo referente a los criterios para el uso eficiente del suelo con fines agropecuarios. Se espera que sirva como instrumento dentro de las políticas agropecuarias, de suelos, de ordenamiento territorial, entre otros.